en-¿Podría ser el voto Latino el “arma secreta” de Trump para el 2020?

Desde que el presidente Trump inaugurara el año haciendo campaña por el repentino aumento del apoyo Latino a su presidencia, los Republicanos han desplegado toda una estrategia para que la tendencia se mantenga intacta.

Ya no sólo cuentan con el margen hispano que se alinea con valores intrínsecos al Partido - como el "derecho a la vida" o la religión - sino que han solidificado una campaña contra el concepto de "socialismo" en Latinoamérica.

El estratega número uno del asunto ha sido el Senador de Florida Marco Rubio, quien marcó la pauta para las medidas contra el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, cambiando la retórica entre la comunidad inmigrante de este país en su estado.

Según explica el análisis de NBC News, gran parte de los venezolanos que residen en el sur de la Florida se encuentran inclinados a otorgar su voto para la reelección de Donald Trump en el 2020 tan sólo por sus "fuertes posturas" contra el régimen socialista en el país caribeño.

Y el Comité Nacional Republicano está muy al tanto de ello.

Muchos de los 221.800 venezolanos que viven en el estado son votantes elegibles, y podrían garantizar una nueva victoria republicana, después de que Trump necesitara tan sólo 112.911 votos para ganar Florida en el 2016.

"Creo que será un gran impacto", dijo la directora de medios hispanos del Comité Nacional Republicano, Yali Núñez, al medio. "Vas a ver a los venezolanos votando por los republicanos. Verás a mucha gente basándose en este tema para votar exclusivamente por el presidente Trump".

Hay que confesar que la estrategia estuvo muy bien pensada pues, coincidiendo con la Administración Trump, Latinoamérica ha experimentado un giro radical hacia nuevos discursos políticos que antagonizan el supuesto "socialismo" que se instauró en países como Venezuela, Bolivia, Brasil y Argentina a finales del siglo XX.

Ejemplo de ello ha sido la victoria de Jair Bolsonaro en Brasil durante los comicios de octubre del 2018, que contó con más del 54% de los votos en un país minado por la violencia, el resquebrajamiento de la infraestructura y una corrupción profundamente enraizada en el sistema político.

Pero ha sido el discurso contra los restos de la Revolución Chavista en Venezuela lo que le ha garantizado a Trump una nueva base de votantes cuyas prioridades distan mucho de las de otras comunidades hispanas en el país como la puertorriqueña, por ejemplo.

Mientras la Administración impone sanciones contra los miembros de la cúpula chavista en Venezuela, niega alivios económicos a la isla y suspende colaboraciones con países del Triángulo Norte, a quienes también despojó de programas como el Estatus Temporal de Protección (TPS).

Digamos que es una campaña pro inmigrante muy selectiva.

Por su parte, el Partido Demócrata se ha sumado muy tarde a la campaña contra Maduro y a favor del presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, dándole toda la ventaja al presidente y a sus asesores, quienes han monopolizado el discurso.

La reticencia de candidatos como Bernie Sanders a llamar a Nicolás Maduro "Dictador" y la incorporación del "socialismo" en su leguaje de campaña, han funcionado en detrimento de esta base de votantes; por el contrario, han ayudado a que el presidente que hizo campaña con la transformación del inmigrante en chivo expiatorio pueda hacer alarde de que también los Latinos le apoyan.

por: Latinos For Freedom